Actúa específicamente sobre la materia orgánica, tiene la facultad de extender sus beneficios a ambientes anaeróbicos y aeróbicos.

Trabaja en dos vías primarias: por la producción de sustancias benéficas y por exclusión competitiva de otros microorganismos nocivos.

1. Producción de sustancias benéficas

Como enzimas, ácidos orgánicos, vitaminas, aminoácidos, hormonas, y antioxidantes (esenciales para la supervivencia de todo ser vivo del planeta), a través del proceso de  fermentación (y no de putrefacción), acelera la ruptura de compuestos como proteínas, azúcares, grasas y fibras, promoviendo la rápida descomposición de la materia orgánica.

2. Competencia con microorganismos  nocivos.

Al incorporar los Microorganismos Eficaces, se incrementa su población en el medio y la actividad como comunidad  es también incrementada, enriqueciendo la micro-flora  y balanceando los ecosistemas, inhibiendo  la proliferación de microorganismos patógenos perjudiciales  que causan putrefacción,  las enfermedades del suelo y la generación de malos olores, haciendo más eficiente el tratamiento y  manejo de los residuos orgánicos.